Este proyecto ha enriquecido en demasía mi perspectiva familiar.
Cada retrato que elaboramos (mi hermano y yo) me encuentro con grandes historias que definitivamente me ayudan a eliminar los prefijos (Tio, Tia, Abuela, etcetera) que anteceden el nombre de mis familiares y encontrarme con las personas que hay detras.
He aquí el retrato de una persona que tuvo que lidiar desde su infancia con ganarse un pedazo de pan ante la ausencia de padres y no por falta de responsabilidad o amor de parte de ellos, la vida nos enseña duramente lo fragiles que somos. Su madre Teresa Rizo Oblea a pesar de la intensa lucha no logro ganarle a una enfermedad achacada a un coraje que "le enveneno la sangre".
Su padre después de enviudar decide rehacer su vida un par de años despues con una señora que no es de esta ciudad y para limpiar el pecado de vivir en union libre fuera de la leyes de Dios, se ve obligado a viajar en semana santa para contraer nupcias dejando a sus hijos e hija a cargo del negocio familiar y prometiendo regresar en un par de dias; lo cual, nunca mas sucedio. Solo volvieron un par de extraños mensajeros allegados a lo que pudo ser su madastra avisando del fallecimiento.
Tomando los pocos pesos que el negocio dejaba los hermanos (hombres) partieron en busca de su padre; al llegar; tirado en el suelo, sobre un petate y cubierto con una vieja sabana el cuerpo inerte de su progenitor, el mayor de ellos Luis Acosta piensa revisarlo dudando de la muerte natural, sin encontrar ninguna huella de asesinato predemitado. En un pueblo rodeado de desconocidos no vale la pena ponerse en riesgo pese a la desconfianza, invierten el poco dinero que queda en un humilde ataud y dan sagrada sepultura a Timoteo Acosta Castañeda. No sin quitarse del alma la sensación de engaño, de farsa, de burla.
Meses despues una supuesta familiar que cargaba consigo "la verdad"o al menos eso decia con certeza afirmando que habian envenenado a Don Teodoro Acosta sin embargo jamas se presento a declarar formalmente.
De la posible madastra no se supo mas, de la hija que en aquel entonces llevaba en su vientre no se quizo saber más aunque se presento un par de veces años despues.
La vida es dura pero el deseo , la tenacidad y la fuerza por mantener una familia lo es más.
Gracias a esa determinación hoy he podido escribir estas lineas.
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